ABANICO VALENCIANO
Origen, saber hacer y garantía de autenticidad
El abanico valenciano es una manifestación artesanal singular, resultado de siglos de tradición, conocimiento técnico y estrecha vinculación con el territorio.
Su elaboración combina precisión, experiencia y sensibilidad artística, dando lugar a piezas que trascienden su función para convertirse en expresión cultural.
Hoy, el abanico valenciano representa un producto ligado a su origen, reconocido por su calidad, su identidad y el saber hacer que lo define.
ORIGEN Y ZONA GREOGRÍAFICA
Un producto vinculado al territorio
La zona geográfica del abanico valenciano abarca la provincia de Valencia, donde históricamente se ha desarrollado este oficio artesanal. En la actualidad, la producción se concentra principalmente en los municipios de Aldaia, Alaquàs, Godella, Quart de Poblet y València.
Esta concentración territorial ha permitido preservar el conocimiento técnico, garantizar la continuidad del oficio y consolidar una identidad propia vinculada al origen.
EL PROCESO ARTESANAL
Un producto vinculado al territorio
La producción de un abanico valenciano comienza con el diseño sobre papel, donde el artista define la pieza, ya sea por iniciativa propia o atendiendo a las preferencias del cliente.
A partir de este momento, se desarrolla el proceso productivo, estructurado en tres etapas fundamentales:
- Varillaje: elaboración y preparación de las varillas que conforman la estructura del abanico.
- País: incorporación del soporte (tela, papel u otros materiales) que da forma y superficie al abanico.
- Terminado: ensamblaje final, decoración y acabados que completan la pieza.
Cada una de estas fases requiere conocimiento específico y precisión, siendo el resultado de un trabajo artesanal altamente especializado.
GARANTÍA DE ORIGEN
Un producto íntegramente elaborado en su territorio
El abanico valenciano se define por su origen. Para ser reconocido como tal, debe estar fabricado íntegramente en la provincia de Valencia, cumpliendo con los procesos y criterios que garantizan su autenticidad.
Este requisito asegura la trazabilidad del producto, protege el saber hacer tradicional y diferencia el abanico valenciano de otras producciones ajenas a su ámbito geográfico.
PROTECCIÓN Y RECONOCIMIENTO
Hacia la Indicación Geográfica Protegida (IGP)
La Indicacion Geográfica Protegida (IGP) es una figura que reconoce e identifica los productos cuya calidad, reputación o características están vinculadas a un origen geográfico determinado.
En la actualidad, se está trabajando en el reconocimiento del Abanico Valenciano solicitando la Indicación Geográfica Protegida (IGP), con el objetivo de proteger su denominación, garantizar su origen y reforzar su posicionamiento como producto artesanal de excelencia.
Este reconocimiento contribuirá a preservar el oficio, aportar transparencia al consumidor y consolidar el valor cultural y económico del abanico valenciano.
TRANSICIÓN DE MARCAS
De Abanico Artesano Español a Abanico Valenciano
El sector se encuentra actualmente en un proceso de transición hacia la marca Abanico Valenciano, vinculada al reconocimiento de su origen geográfico.
La marca Abanico Artesano Español dejará de utilizarse en julio de 2026. Hasta esa fecha, ambas denominaciones coexistirán de forma progresiva, permitiendo la adaptación del sector y la transición hacia el nuevo modelo de identificación.
Una vez finalizado este periodo y agotadas las existencias, el producto se identificará exclusivamente como Abanico Valenciano.
IDENTIDAD Y PATRIMONIO
Un símbolo de cultura y tradición
El abanico valenciano es mucho más que un objeto: es cultura, arte y tradición. Su valor reside en el conocimiento que lo hace posible, en las manos que lo elaboran y en el territorio que lo define.
Hoy, el abanico es un símbolo de identidad y un patrimonio vivo en el que el gremio trabaja para preservar, proteger y proyectar hacia el futuro.